Ya está disponible en Plataforma Tierra nuestro informe 2019 del ‘Observatorio sobre el sector agroalimentario de las regiones españolas’, elaborado en colaboración con el Ivie, que viene a complementar, desde el punto de vista de las autonomías, el estudio anual que se realiza mediante el Observatorio Agroalimentario Cajamar en el contexto europeo.
Esta publicación se une a nuestra amplia colección y a las proyectadas recientemente sobre el Barómetro Cajamar ANICE de la Industria Cárnica Española, así como ‘Una hoja de ruta para la citricultura española’.
Covid-19
La crisis sanitaria derivada de la covid-19 ha puesto de manifiesto, una vez más, la importancia de nuestro sector agroalimentario español y su carácter estratégico para garantizar el abastecimiento de productos alimenticios. Si bien no ha sido inmune a la crisis, el impacto ha sido mucho más reducido en el caso de la industria de los alimentos, aunque no así en la de bebidas.
Algunos datos para el conjunto del sector en España demuestran esa mejor situación durante la pandemia. En primer lugar, el sector primario ha tenido un comportamiento global positivo, con una mejora del valor añadido bruto generado del 4,4 %. El índice de la cifra de negocio de la industria de la alimentación ha caído un -2 % de enero a noviembre de 2020 respecto a los mismos once meses de 2019, lo que contrasta con una caída del -12,5 % en el total de la industria española. No obstante, en el caso de la industria de las bebidas, la caída ha sido más acusada, del -15,5 %. Por otro lado, el Índice de Producción Industrial (IPI) en la alimentación ha caído en 2020 un -4,8 %, muy por debajo de la caída del -10,3 % del total de la industria. No obstante, en la fabricación de bebidas el impacto de la crisis ha sido acusado (-11,6 %).
En el caso del comercio, el índice de la cifra de negocio ha aumentado en 2020 un 0,2 % en alimentos, frente a una caída del -7,1 % en el comercio en su conjunto. Las exportaciones del sector han aumentado en 2020 un 4,4 %, frente a una caída del -10,2 % en el total de bienes de la economía; unas cifras que hablan por sí solas y que muestran la resiliencia de nuestro sector agroalimentario.

- Andalucía es la comunidad que concentra el mayor número de explotaciones, con el 26 % del total nacional, seguida por Castilla-La Mancha (12,6 %) y la Comunidad Valenciana (11,9 %). La región con más superficie agrícola útil es Castilla y León, por delante de Andalucía. El tipo de trabajo predominante en las explotaciones agrarias es el familiar. Canarias es la que cuenta con un mayor porcentaje de trabajadores asalariados fijos, al hacer uso de esta figura el 31 % de las explotaciones. En Andalucía, el 34 % de las explotaciones agrarias cuentan con trabajadores asalariados eventuales.
- Las comunidades que más valor añadido bruto aportan son Andalucía (19,9 %), Cataluña (15,8 %) y la Comunidad Valenciana (9,6 %). En Andalucía, Aragón y Extremadura la rama agraria aporta más del 70 % del valor del sector agroalimentario, mientras que en Madrid y Cataluña el peso de la industria es muy superior.
- El empleo en el sector agroalimentario ampliado fue de más de 2,4 millones de ocupados en 2019. En el sector primario destaca Andalucía con mayor peso; en la industria, Cataluña representa el 21,8 %. Durante 2019 todas las comunidades, salvo Aragón, han creado empleo en la industria alimentaria, mientras que en la agricultura y pesca casi todas han destruido empleo. En la fase de comercialización el crecimiento ha sido generalizado en todas las comunidades.
- El sector agroalimentario español destaca en Europa por su elevada productividad. En el ámbito regional se observan gran heterogeneidad, siendo La Rioja la comunidad más productiva frente a la Región de Murcia, en último lugar. Madrid, Cantabria y Navarra también destacan por su elevada productividad.
- El consumo de alimentos está concentrado, en las comunidades con mayor población. Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana concentran el 57,9 % del volumen y el 58,4 % del gasto. Cataluña es la comunidad con el mayor gasto por persona, alcanzando los 1.752 euros/persona. En el otro extremo se encuentra Extremadura, con un gasto per cápita en alimentos de 1.237 euros/persona.
- Las exportaciones del sector agroalimentario español alcanzaron en 2019 un volumen máximo de ventas de 50.361 millones de euros, lo que supone el 17,4 % del total de bienes exportados por España. Andalucía (22,4 %), Cataluña (21,2 %) y la Comunidad Valenciana (12,5 %) son las tres comunidades que más contribuyen a las exportaciones.
- Las exportaciones agroalimentarias suponen un porcentaje importante del total de los bienes exportados en casi todas las comunidades. Es particularmente elevado en Extremadura (50,5 %) y en la Región de Murcia (48,1 %). El sector agroalimentario español es netamente exportador y encadena dos décadas de superávit comercial, alcanzando los 13.320 millones de euros en 2019. Las comunidades que más contribuyen a este resultado son Andalucía (con un superávit de 6.753 millones de euros), la Región de Murcia (3.477 millones de euros) y la Comunidad Valenciana (2.441 millones de euros). Siete comunidades son deficitarias, con Madrid a la cabeza (3.286 millones de euros) seguida por Canarias (553 millones de euros) y Galicia (507 millones de euros).
- Cataluña, Andalucía y la Región de Murcia concentran el 55,8 % de la inversión total en I+D.
Observatorio en el contexto europeo

El pasado mes de julio, nuestro presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, y el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, presentaron la edición 2019 del Observatorio del Sector Agroalimentario Español en el contexto europeo, que promueve anualmente nuestra entidad, también en colaboración con el Ivie. El informe destaca la elevada productividad y competitividad del sector, junto al crecimiento de las exportaciones y aumento de la inversión en I+D, aunque disminuya ligeramente su peso en el valor añadido bruto total de la economía.
EDUARDO BAAMONDE: “El sector se ha profesionalizado mucho, lo que ha permitido la mejora de su eficiencia y competitividad, pero queda mucho camino por recorrer en todo lo relativo a la rentabilidad, que tiene más que ver con el valor que seamos capaces de aportar a la producción primaria”.
En su intervención, nuestro presidente de Cajamar defendió la necesidad de implementar “estrategias a largo plazo que permitan aportar valor a las materias primas a través de la diferenciación de productos y procesos”, y por la toma de decisiones “con una visión ambiciosa y centrada en el valor y el posicionamiento de la empresa”.
El director del Observatorio Cajamar, Joaquín Maudos, incidió en que “en la nueva normalidad van a surgir nichos de negocio, oportunidades en forma de nuevos productos, como resultado de un cambio en las demandas y hábitos de consumo derivados de la preocupación por la salud, el medioambiente y la seguridad alimentaria”.
Nuestro sector agroalimentario es más productivo y competitivo que la media europea, lo que contribuye a que las exportaciones crezcan año tras año y España consolide su posición como cuarto país comunitario:
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En 2019, el sector agroalimentario (incluyendo la distribución) aportó 102.983 millones de euros a la economía española, el 9,1 % del valor añadido bruto, y generó 2,4 millones de empleos, el 11,8 % del total.
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En términos de empleo, el sector primario ha ido perdiendo protagonismo frente a la industria y la comercialización. La mitad del mismo se concentra en la distribución (49,9 %), mientras que en la UE-28 el porcentaje es del 39,5 %.
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Las exportaciones crecieron un 4,1 % y alcanzaron su máximo histórico de 52.530 millones. Fuera de la UE, China se convierte en el primer país destinatario de nuestros productos, superando por primera vez a EEUU.
Barómetro ANICE-Cajamar
El pasado mes de octubre, la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE) y Cajamar presentaron los resultados de la quinta edición de nuestro ‘Barómetro de la industria cárnica española’, relativos al primer semestre de 2020 y las previsiones para el segundo de este mismo año. En la presentación, nuestro presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, subrayó que “si bien el impacto de la crisis en la economía será enorme, el cárnico será uno de los sectores más destacados en la recuperación económica, gracias a las exportaciones, que no han dejado de crecer; al dinamismo y la profesionalización de la industria, que viene demostrando su capacidad de adaptación a las diferentes coyunturas que ha atravesado en las últimas décadas; así como a las medidas e inversiones que están promoviendo para mejorar su sostenibilidad”.
El presidente de ANICE, Alberto Jiménez, destacó que “la recuperación de la actividad económica, especialmente del canal Horeca, tan esencial para la economía del país, así como para la industria alimentaria y la cárnica, ha sido una de las cuestiones que más nos ha preocupado y en la que nos hemos implicado. Debemos trasladar a nuestras Administraciones la importancia de adoptar medidas extraordinarias de apoyo para el sector cárnico, así como la puesta en marcha de campañas de promoción de nuestros productos”.
‘Una hoja de ruta para la citricultura española’
Hemos reunido y publicado, en julio de 2020, más de 300 páginas con los análisis de especialistas y profesionales sobre la situación actual de todos los eslabones de la cadena de valor, las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías, la búsqueda de la sostenibilidad ante el cambio climático y la globalización del mercado
Esta monografía, coordinada por José María García Álvarez-Coque, catedrático de Economía Aplicada y profesor de Economía y Política Agrarias en la Universitat Politècnica de València (UPV), y Enrique Moltó García, director del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), incluye las aportaciones de 41 expertos que han compartido sus puntos de vista para conformar un exhaustivo análisis de la situación y retos de futuro del sector citrícola en nuestro país.
En su presentación online, el director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar, Roberto García Torrente, agradeció la contribución de todos los autores: “Esperamos que entre todos podamos seguir fortaleciendo la actividad citrícola y aprovechando las oportunidades que nos ofrece el mercado, la tecnología y la organización”. Y ha recordado que el Grupo Cooperativo Cajamar “continuará acompañando a las empresas financiando sus proyectos y poniendo a su disposición servicios diferenciales como los que prestan nuestras estaciones experimentales, escuela de formación agroalimentaria y servicios de estudios y publicaciones”.

