
Innovación, digitalización y prevención de incendios centran el debate entre los principales agentes del sector.
La Fundación Grupo Cajamar ha celebrado este martes, 24 de febrero de 2026, en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Extremadura (Cáceres), la jornada “Tecnologías en la producción de rumiantes de carne”, un evento, cofinanciado por la línea de ayudas del programa P.II.A Eventos divulgativos del sector agroalimentaria en el marco del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común, que ha reunido a especialistas, representantes de empresas y agentes del sector con el objetivo de analizar los retos y oportunidades del presente y futuro de la producción cárnica en España, en el que han apuntado a la tecnología y la innovación como aspectos fundamentales para garantizar su futuro.
El acto inaugural ha contado con la participación de Juan Enrique Pérez, decano de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Extremadura; Antonio Holguín, presidente de EA GROUP en representación de Cooperativas Agroalimentarias de Extremadura, y Manuel Laínez, director de la Fundación Grupo Cajamar. Todos ellos han subrayado la importancia del sector de la producción de carne de rumiantes tanto a nivel nacional como en la comunidad extremeña, por su peso en la economía y su papel fundamental en el sostenimiento de la actividad rural, así como en la preservación de los ecosistemas donde se desarrolla la cría extensiva de vacas, ovejas y cabras. Además, han hecho hincapié en la importancia de la dehesa y en el valor de las nuevas tecnologías como herramientas para mejorar la calidad de vida de los ganaderos y contribuir a la incorporación y retención de jóvenes en el sector.
El sector de los rumiantes de carne en España representa el 10,4 % de la producción final agraria, y casi dos tercios de este valor corresponden al vacuno de carne. En Extremadura, la producción de carne alcanza el 20 % del valor de la agricultura regional, de la cual un 60 % procede del vacuno y el 40 % del ovino y caprino. España cuenta con 114.000 granjas de vacuno—la mayoría de las vacas nodrizas—y alrededor de 180.000 explotaciones de pequeños rumiantes, especialmente ovino. De estas, unas 25.000 se ubican en Extremadura.
El modelo productivo predominante en estos subsectores se basa en el mantenimiento de los reproductores en condiciones extensivas, aprovechando el pasto. Las crías permanecen con sus progenitores durante los primeros meses de vida, y finalizan su proceso productivo en granjas especializadas en engorde. En todo el país, pero especialmente en Extremadura, la ganadería de vacuno, ovino y caprino de carne es clave para la conservación de la dehesa como sistema agrosilvopastoral, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y a la prevención de incendios mediante el pastoreo extensivo. Además, estas especies constituyen un pilar fundamental de la economía social agraria, generando empleo en comarcas despobladas y contribuyendo a fijar población en el medio rural.
Tras la apertura del acto, se ha ofrecido una visión general sobre la presencia de las nuevas tecnologías en los sistemas de producción extensivos. Miguel Escribano, de la Facultad de Veterinaria de Cáceres, ha expuesto la evolución de los sistemas productivos de rumiantes en los últimos años, basadas en la identificación individual de los animales mediante crotales, microchips y bolos ruminales, así como la reciente incorporación de collares monitorizados a distancia por sistemas GPS. Estos dispositivos han permitido la geolocalización de los animales en tiempo real, facilitando tanto el manejo como la detección temprana de enfermedades y la identificación de hembras que han parido. El control individual ha mejorado la eficiencia de la mano de obra y, sobre todo, ha posibilitado la gestión personalizada y la toma de decisiones para incrementar la productividad. Además, ha contribuido al desarrollo de herramientas de inteligencia artificial.
Tecnologías para rumiantes y prevención de incendios
Para finalizar el primer bloque de la jornada, han tenido lugar dos mesas redondas, en las que se han presentado las tecnologías disponibles en el mercado, a través de empresas que comercializan diferentes dispositivos y servicios. En la primera mesa han participado representantes de DATAMARS, DIGITANIMAL y HUMECO. Las dos primeras empresas, han puesto a disposición de los productores sistemas de identificación animal mediante collares que proporcionan herramientas de gestión integral para el control reproductivo y productivo de las explotaciones. Por su parte, HUMECO ha mostrado cómo, a través de un sistema de visión artificial combinado con inteligencia artificial, es posible predecir las características de la canal de cualquier animal en periodo de engorde, permitiendo al productor anticipar a su clientela el tipo de producto que llegará a la industria cárnica.
En la segunda mesa de tecnologías han participado DEEPFARM, MSD e IXORIGUE. DEEPFARM ha explicado cómo el bienestar animal, la presencia de enfermedades y la evolución de la producción en lotes de engorde pueden ser monitorizados mediante cámaras de visión artificial, lo que ha permitido al ganadero mantener un control permanente de la granja. Este sistema cuenta con alarmas que avisan al productor ante cualquier incidencia detectada. MSD e IXORIGUE han ofrecido sistemas de avisos similares, aunque basados en la identificación y geolocalización de los animales, junto con herramientas de control de la producción.
A continuación, se ha mostrado como todas estas tecnologías son aplicables a la prevención de incendios forestales en la mesa redonda: “Los rumiantes en la prevención de incendios”, moderada por Tomás Rodríguez, director de la Interprofesional del Ovino y del Caprino (INTEROVIC), y que ha contado con la participación de José Manuel Mancilla, profesor titular de la Universidad de Sevilla; Enrique Izquierdo, Técnico en la Fundación Cooprado, y Ana Olaizola, de la Universidad de Zaragoza. En este espacio se ha expuesto el servicio ecosistémico que ha aportado la ganadería extensiva como herramienta natural de gestión del territorio. El consumo de hierba, arbustos, raíces y biomasa seca (sotobosque) por parte del ganado, ha reducido la cantidad de combustible vegetal disponible para el fuego limitando su propagación. Asimismo, remueven el suelo y mantienen paisajes abiertos, evitando la acumulación de material inflamable en dehesas y montes. Esta realidad se ha evidenciado tanto con ejemplos generales como con casos concretos desarrollados en Extremadura, Andalucía, Cataluña, La Rioja y Castilla y León.
En la última mesa redonda, centrada en el futuro de la producción de rumiantes, han participado distintos agentes de la cadena productiva y de transformación, tanto del sector vacuno como del ovino, procedentes de Extremadura y otras comunidades, así como de cooperativas y empresas. Sus intervinientes: Román Pintor, director de Bovies, Soc. Coop.; Antonio Holguín, Presidente de EA GROUP; Francisco Sánchez, director de compras en COVIHER; Jaime Yartu consejero delegado en El Encinar de Humienta, y Rafaela Herrera, responsable de innovación Sector Primario y Agricultura y Producciones Ganaderas de COVAP, han identificado como principales retos la falta de relevo generacional y de mano de obra, la reducción de los censos y de la capacidad productiva, así como la imagen del sector.
Todo ello, en un contexto de demanda de productos por parte de la industria cárnica, tanto para el mercado interior como para la exportación. Aunque el consumo per cápita en España ha descendido, este hecho se ha compensado con la apertura de mercados exteriores, que valoran y aprecian la calidad de nuestras carnes. Los costes de producción, que se dispararon debido a la crisis de materias primas derivada de la invasión de Ucrania, han tendido a moderarse. Por su parte, los precios de mercado se han mantenido o incluso han aumentado, consecuencia de la disminución de la producción, lo que ha permitido mantener la rentabilidad del sector. La industria alimentaria, sin embargo, ha visto sus márgenes mucho más limitados.
Finalmente, en la mesa se ha debatido en torno a las nuevas tecnologías y a la posibilidad de que contribuyan a resolver los retos del sector. Se confirma que con ellas se puede reducir la mano de obra necesaria para el manejo del ganado extensivo, lo que facilita disponer de tiempo para otras tareas o incluso incrementar los censos. Además, estas herramientas permiten monitorizar el comportamiento de los animales, lo que favorece el control de enfermedades, el bienestar animal y un uso más sostenible de los recursos forrajeros. Por otro lado, se ha puesto de manifiesto el coste asociado a la implementación de dichas tecnologías. En términos generales, existe el convencimiento de que la tecnología será clave para mejorar la eficiencia en las ganaderías extensivas.
Esta acción formativa está financiada por las subvenciones de intercambio de conocimientos y actividades de formación e información de ámbito supraautonómico, destinadas al sector agroalimentario y forestal, en el marco del Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027, para la intervención 7201 y sus respectivos programas I y II, cofinanciada al 43% por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) y al 57% por fondos de la Administración General del Estado. Con una dotación concedida para el programa “P.II.A. EVENTOS DIVULGATIVOS DEL SECTOR AGROALIMENTARIO” de 326.220,79 €.
